martes, 12 de septiembre de 2017

Juegos en el jardín



Cuando voy de veraneo en los meses de julio o agosto, bastantes de esos días los suelo hacer en este pequeño apartamento de las fotografías, como veis dispone de un jardín que está rodeado de un seto no demasiado alto, con el fin de preservar la intimidad de los ocupantes, además tiene la función de delimitar el espacio de cada chalecito.



El cuidado de jardinería para toda la urbanización lo lleva una empresa de la zona con varios empleados, pues bien dicho esto, os diré que yo creo que tengo el jardín mejor cuidado de todos, lo digo porque rara es la ocasión que salgo a tomar el sol o a pasear y no me doy de bruces con un par de empleados podando o quitando hojas, siempre que me los encuentro de cara me saludan muy amablemente pero me es fácil percibir sus miradas viciosas, recorriendo mi cuerpo, cosa que no me desagrada en absoluto.



A veces como en esta ocasión de las fotografías me tumbo en la hamaca, disimulando como que no los veo, cierro lo ojos y poco a poco me voy desnudando completamente, mientras me remuevo o acaricio alguna zona de mi cuerpo con preferencia por los pechos y pezones, otras jugando con alguna flor en mi sexo, metiendo y sacando el tallo dentro de mi vagina, como me gusta saber si mi afición exhibicionista tiene el efecto que busco, con el máximo cuidado entreabro los ojos y miro hacia donde pienso que están los posibles mirones, comprobando con excitación que si los tengo pendientes de mis movimientos, saber que estoy siendo observada me produce un agradable cosquilleo en mis partes íntimas y me motiva a continuar dándoles un poco más de espectáculo erótico, por supuesto con mucha calentura por mi parte, me gusta imaginar sus miembros duros e hinchados de deseo hacia mi persona.



En esta ocasión después de un buen rato de ese morboseo, decidí ponerme de nuevo la braguita y terminar la exhibición, pero me apetecía ver la cara de los trabajadores, así que me levanté y en lugar de meterme dentro lo que hice fue pedirle la toalla al cornudo que estaba haciéndome las fotos de espaldas a ellos y ni se había enterado de que estaban y salir hacia la piscina, como el recorrido es muy corto no les di tiempo a retirarse y los pillé allí mismo disimulando haciendo como que recortaban el seto por la parte de abajo, me apetecía observar un poco más su reacción y los saludé con un, buenos días, además de darles un poco de conversación haciendo referencia al calor y su trabajo.



Me llevé una sorpresa grande y pensé que igual me había pasado al contemplar que uno de los dos era muy jovencito, yo diría que estaba aprendiendo el oficio y el otro tendría cerca de 50 años, los dos estaban muy colorados e intentando disimular el bulto que les sobresalía en su mono de trabajo, me divertí viendo su azoramiento y los dejé con su faena.
Después de darme un buen baño en la piscina, volví y ya no estaban, pero el que si estaba era mi cornudo "lame chochos" que era lo que más me interesaba en ese momento para calmar mis ardores uterinos, antes de tomar un relajante vermuth, servido por el mismo perro.



viernes, 8 de septiembre de 2017

Una tarde de otoño



Estas fotos que me manda poner mi esposa son hechas a un chico con el que se citó para entablar amistad, pero nada más verlo, me di cuenta de que él buscaba más que eso y me pareció que mi esposa también llevaba otra idea distinta a la que me había dicho en un principio, la verdad es que debería haberme dado cuenta al salir de casa ya que ella llevaba puesto el colgante del As de Picas y eso ya dice mucho de sus intenciones.



Al encontrarse los dos y reconocerse se saludaron dándose dos besos en la mejilla, ignorando mi presencia, cosa que no me pareció nada bien y todavía me sentó peor que después de hablar un ratito, mi mujer me dijera,
- Vete a pasear por aquel lado que te hace falta, a ver si pierdes kilos que te estás atocinando, nosotros vamos a charlar un poco por este sitio, dentro de media hora nos buscas por aquí.



Yo me hice un poco el remolón porque no me apetecía marcharme y dejarlos solos y mucho menos viendo que él la había cogido por la cintura sin que mi Ama mostrara oposición, pero ella con gesto más severo y voz algo fuerte me espetó
- Venga gordito que ya tenías que estar caminando.
Como no me quedó otro remedio marché por donde ella me había dicho perdiéndolos de vista enseguida.


Nos encontrábamos dentro de un polígono industrial al lado de un parque, era otoño avanzado y no hacía una temperatura que invitara al paseo, pero tengo muy claro que los deseos de mi Esposa, son órdenes para mi.
Miré la hora y esperé con ansiedad a que pasara el tiempo que me había dicho Dana, cosa que se me hizo eterno, siempre dándole vueltas a la cabeza y sin saber lo que estaría sucediendo entre ellos; cuando me hace vivir situaciones como aquella siempre me pasa igual, al pasar los 30 minutos, busqué con ansiedad a mi Dueña, me costó un buen rato encontrarla, tanto que ya me ponía nervioso pensando que se habían marchado, pregunté a un par de personas diciéndoles como iba vestida, y la última, un camionero, me dijo que la había visto, que iba con su pareja hacia un edificio de oficinas que estaban a unos cien metros, fui y me los encontré de la manera que pueden ver en las fotos, me quedé descolocado e iba a dar media vuelta, porque no sabía que hacer, pero me vio Dana y me dijo


- No te vayas cornudo, coge la cámara y sácame fotos con mi amigo, ¿has visto que bueno está? Dale las gracias por satisfacer a tu mujer, cabrón.
Afortunadamente para mi, era por la tarde y las oficinas no estaban operativas, de esa forma nadie pudo verme humillándome ante ellos, tímidamente dirigiéndome al chico que abrazaba a mi esposa, dije,
- Gracias
- Así no imbécil, ¿Cómo te tengo enseñado?
Dudando, me arrodillé delante de él y con la enorme vergüenza de ver la mano de mi esposa acariciando el miembro viril del hombre, a escasos centímetros de mis ojos, volví a decir,
- Gracias señor, por hacer feliz a mi esposa
- Eso está mejor subnormal, no sé cuándo terminarás de aprender, cada día eres más tonto
Se echaron a reír los dos, sin parar de tocarse y besarse mientras yo les sacaba fotos de la forma que le gusta a Dana que lo haga, aquellos tocamientos, para mi desesperación, duraron aún un buen rato hasta que mi Ama hizo que se corriera pajeándolo y besándolo, en la última  foto se aprecia el semen derramado por aquel joven.
Al terminar tuve que limpiarlos a los dos y se despidieron con la promesa de volver a verse.




Todas las personas que se citan con mi Ama, saben de antemano que para hacer algo con ella han de consentir en fotografiarse y dejarse grabar, le da un morbo tremendo verlo de nuevo, le encanta recordar y se corre con ello bastantes veces, mientras me humilla y yo le proporciono placer lamiéndola.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Revisión al Cornudo



Hola amigos seguidores del blog, estos días estoy demasiado ocupada y me falta tiempo para dedicarme a escribir, así que le he ordenado al cornudo de mi maridín que os cuente una experiencia que tuvimos hace unos años al poco de comenzar a vivir esta vida tan placentera y morbosa.
No le ha quedado mal y estoy bastante de acuerdo en todo lo que ha escrito el tonto, espero que os guste.




Mi esposa tenía un amigo que era médico y empleando sus zalamerías me llevó un día a su consulta, según ella para una revisión rutinaria.
Fuimos a un piso situado por la calle D. Jaime y me llamó un poco la atención que no hubiera ninguna placa que indicara el que allí hubiera ninguna consulta médica, nos recibió su amigo con una bata blanca y según dijo acababa de terminar con su último paciente, así que tenía todo el tiempo del mundo para revisar mi problema, eso me sonó raro porque yo no iba con ninguna afección, observé que se llevaba muy bien con mi esposa y se mostró muy galante con ella yo diría en exceso, además no nos cobró nada, cosa que agradecí y eso que perdió mucho tiempo con nosotros, estuvieron charlando un poco con bastantes risitas que yo no sabía muy bien a que venían, cuando pararon de bromear, él me dijo que me desnudara que me iba a hacer un reconocimiento; -nosotros hacemos naturismo, así que tampoco sentí demasiado pudor de mostrarme ante él sin ropa alguna -
lo primero que le dijo a mi Señora con una sonrisilla que me pareció fuera de lugar, fue que yo tenía testículos gordos pero fofos y el pene poco desarrollado, me dijo entonces, dirigiéndose a mi,
- Ponlo erecto, quiero apreciarlo estando firme
- Pero es que ahora no voy a poder, ¿Cómo lo hago? - contesté yo
Dana se puso al lado mío y cogiéndome el brazo con fuerza y de mala manera me dijo
- Que te la menees, bobo
- Es que me cuesta concentrarme cariño
El médico entonces me pasó la mano por la cabeza de manera paternalista diciendo
- No te preocupes, yo soy un profesional y esto es normal que te pase.
- Si es que da lástima, con la cantidad de pajas que se hacía antes - replicó Dana
- Entonces él llamó aparte a mi esposa y estuvo hablando con ella en una habitación contigua, sin que yo pudiera escuchar que decían aunque lo intenté, luego vino hacia mi el doctor y me dijo,
-Súbete en esta camilla ginecológica, pon las piernas en estos estribos y ahora te voy a tapar los ojos para que no pases vergüenza....... ¿Ves que bien?
- Si estoy mucho mejor, gracias doctor.
Entonces escuché que mi Señora, le pedía unos guantes y al poco noté que me echaban algo frío y gelatinoso por la polla al tiempo que escocía un poco y escurría por mis huevos y ano, fui a tocarme para saber que era aquello y Dana me soltó un golpe en el brazo, diciéndome.
- Si no te estás quieto te atamos a la camilla, ya verás que te va a gustar lo que te vamos a hacer.
Después noté que empezaban a masajearme el agujerito trasero y que poco a poco introducían un dedo, al mismo tiempo una mano me empezó a mover el pene rítmicamente, ahí la sensación no puedo decir que fuera mala, aunque desconocía quien me estaba manipulando, luego quien fuera metió otro dedo y ya me molestaba un poco, además hacía el movimiento como si fuera un garfio masajeándome por dentro, cuando les parecía me decían ahora muévete tú y entonces paraban el movimiento de la mano, aunque en el culo seguían sus dedos moviéndolos y dándome placer aunque mi posición no era nada confortable, ellos se reían sin parar, hasta que llegado un momento dijo Dana.
- Mira ya la tiene dura al máximo
Entonces con vergüenza escuché la voz del doctor acompañada de risas
- Ja,ja,ja, ¿pero eso es todo? Ostia que poca cosa, que mal lo tienes que pasar Dana
- No creas ahora ya se buscarme la vida y tu lo sabes muy bien.
Esa contestación se me hizo incomprensible, pero todo lo que estaba pasando esa tarde resultaba extraño.
- Continúa pajeándolo Dana, ya que estamos, quiero ver lo que es capaz de expulsar, si te cansas de meneársela, deja la mano quieta sujetándole fuerte el pene y que se mueva él, que trabaje algo.
Siguió masturbándome, yo estaba transpuesto de placer a pesar de la humillación de pronto ella paró y yo en mi excitación empecé a moverme culeando como podía en aquella mala posición follando la mano, a ellos dos mientras los oía reirse, decirle él lo guapa que estaba, que era desaprovechada, que una mujer así se merecía algo más, etc. etc. de pronto se quedaban callados y no decían nada, yo notaba en los silencios que la mano de mi esposa se aflojaba y me hacía perder la concentración., pero llegué a un punto que ya no pude más y exploté entre convulsiones, emitiendo gemidos, ella dijo,
- Ya terminó, el hombretón, ¿te das cuenta lo que te decía Mario?
- Joder que miseria de semen, ¿esta es la cantidad que expulsa siempre?
- No hoy ha echado mucha leche, para lo que él acostumbra - contestó Dana de forma burlona
- Qué asco, anda límpiate - me dijo a mi, quitándome la venda de los ojos
- Noté una mano acariciándome el pelo y agradecí el gesto, luego me di cuenta que lo que había hecho era limpiarse en mi cabeza.
- Mira Dana, la conclusión que hago después de ver esto, es que no hay solución con tu marido, para mi se trata de un tema genético, su padre seguramente sería medio capón y él lo ha heredado, son cosas que se transmiten, así que si quieres podemos hablar de soluciones, sobre todo pensando en tu satisfacción y bienestar.
Yo estaba muerto de vergüenza, recién ordeñado, (como dice Dana) que normalmente es cuando vienen todos los fantasmas a la cabeza, y escuchando todo como si fuera un mueble sin sentimientos. Me hicieron bajarme de la camilla y vestirme, luego me dijo él.
- Mira cruzando la cera hay una cafetería que se llama XXXXX, vete allí y espera a que baje Dana, que yo tengo que hablar con ella, hay cosas de tipo profesional que solo las tiene que escuchar la persona interesada.
Estuve en la cafetería más de una hora, llamé a mi esposa pero no me cogió el teléfono, cuando vino, llegó sonriente y bastante sofocada, le pregunté que si le pasaba algo y me contestó que hacía mucho calor en la consulta, luego me dijo con voz más bien alta
- Paga capón y vámonos a casa, - el camarero estaba cerca y se quedó mirando con cara de ¿habré entendido bien?.



Al llegar a casa, me dijo vamos al dormitorio, me tumbó en la cama, sin dejar desnudarme siquiera y se me sentó encima de la boca cogiéndome del pelo y diciendo lame perrillo, chupa y traga, me extrañó que viniera de la calle sin bragas, no sé en que momento se las había quitado, pero tampoco me dio tiempo a pensar mucho más, así que hice lo que me había ordenado, lamí y tragué todo lo que salía de su vagina, llevaba el coño muy mojado y viscoso, nunca le había visto una corrida como esa y terminó entre convulsiones y gemidos, casi ahogándome, se restregaba sobre mi boca y nariz axfisiándome, pero después se durmió muy relajada y yo satisfecho de verla así, con su carita tan dulce, le quise dar besitos pero ella me apartó, seguramente estaba soñando cuando lo hizo.




- Bueno amigos, espero que os guste el relato del cabestro y que imaginéis lo que pudo pasar cuando el muy bobo no nos estaba viendo, casi con toda seguridad que acertaréis, ja,ja,ja,ja,.




Como no tengo fotos de esa experiencia, os pongo para acompañar el relato estas instantáneas que me hizo el cabrón exhibiéndome, tratando de imitar las poses de las modelos de una revista que se puede ver por el suelo en alguna de las fotografías.
Espero que os gusten.