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viernes, 9 de junio de 2017

Mis preferencias

Hola,  espero que todo el que visite mi blog disfrute con las vivencias que he ido teniendo en estos últimos años.

Estas primeras fotos que cuelgo son simplemente una muestra con el fin de iniciar esta andadura, que espero sea larga y positiva.

Soy una mujer libre y deseosa de disfrutar de los placeres que la vida me pueda deparar, me siento muy realizada en mi status de AMA, y es en esta faceta donde he ido aprendiendo día a día como someter a mi marido y hacer de él un esclavo cornudo a mi servicio o al de mis amantes.

Cuando contacto con algún macho, lo primero que me interesa de él, es saber si tiene el morbo suficiente para humillar al cabestro, ya que en la sesión, siempre va a estar presente, su sometimiento es fuente de morbo y placer para mi.

Me gusta contactar con posibles amantes o también con sumisos, en el primer caso, ha de ser persona menor de 55 años, bien parecido, NO OBESO, muy limpio y sobre todo morboso y decidido, de todas formas a los posibles interesados, como primer paso, les enviaré por correo o wattsaph mis condiciones (en ningún caso económicas) para poder tener un encuentro.

Un beso.
Ama Dana.







jueves, 8 de junio de 2017

Entrando en harina

Somos pareja de Ama y sumiso, sumiso cornudo, por supuesto. Me gusta someter a mi perro de muy divesas maneras, me gusta ver cómo se transforma en un engendro ambiguo, mitad perrillo callejero, mitad ciervo de cien años, para ello preciso contar con verdaderos colaboradores, personas que estén conmigo y me ayuden en el placentero e indiscreto ejercicio de humillación sobre "la criatura" (por no llamarlo engendro, que lo es). Como habrás observado, mi pasión es el morbo y todo lo que conlleva, empezando por mi placer. Si te apetece y eres bisex te lo puedo dejar para que juegues con él, si eres hetero, el gusto será igualmente Mío, pero también tuyo, porque mi esclavo siempre estará presente como mudo y patético observador de nuestro goce, y juntos disfrutaremos observando cómo su pesada cabeza se inclina poco a poco hacia el suelo, no solo por sumisión y devoción hacia Mí, también por el peso insoportable de su cornamenta, de la onerosa vejación que le administraremos entre los dos.