miércoles, 16 de mayo de 2018

Imágenes de una cita - 3


Paseamos un rato por el parque, custodiados por el perro Porky unos pasos por detrás, hasta que subimos a una especie de espiral metálica que está en la mitad del recinto vegetal y desde cuya cima se divisa una basta extensión de todo el terreno circundante.
Cuando estuvimos arriba, como aún persistía una buena parte de la calentura que momentos antes habíamos tenido, nos pusimos a morbosear de nuevo y en el transcurso de esos juegos a mi me apeteció pajearlo con mis pechos primero para algo después tomarle el rabo y comenzar a masturbarlo con la mano mientras nos besábamos o me mamaba las tetas, consiguiendo endurecer mis pezones, terminando por fin llenándome la mano de su caliente leche de macho.