Continúo con la serie de fotografías, como podréis imaginaros
viéndola la cosa se puso calentita y el morbo se adueñó de aquellos momentos,
mientras podéis imaginar también la cara de borrego degollado que tenía el
cornudo de Porky contemplando como su frente era adornada de nuevo con unos
hermosos apéndices.
La presencia de alguna persona cerca hizo que dejáramos de
disfrutar en ese lugar teniendo que abandonarlo en los momentos más calientes.