viernes, 4 de octubre de 2019

CITA EN EL PARQUE




Buenos días mis queridos viciosos/as, comenzaré diciendo, que el contenido de este reportaje, es fruto de la cita que mantuve con Nacho (Nombre ficticio), hace apenas un mes. Este chico y yo, habíamos estado manteniendo contacto por wasap, correo y teléfono, durante bastantes meses, ya que él, reside en una ciudad del norte a bastantes km. de distancia de la mía.





En ese intercambio de mensajes que habíamos estado manteniendo, me atraía mucho su educación, aparte de las fotos o vídeos que me iba enviando, en los cuales me mostraba abiertamente su físico, incluido el rostro, además de una hermosa polla de buenas dimensiones, que no os negaré, me apetecía sopesar y manipular en directo. Siempre claro está, que se dieran las condiciones pertinentes para ello y en el caso de que el feeling entre ambos, fuera el adecuado durante esa primera toma de contacto.





Me propuso unos días antes, a través de wasap, la posibilidad de acercarse a Zaragoza, con el fin de poder vernos y conocernos, cara a cara; me pareció estupendo y sin dudarlo acepté la propuesta, así que un domingo por la tarde, tuvimos el placer de encontrarnos por fin, al lado mismo de ese parque, que tanto se amolda para mis juegos viciosos.




Tal y como se presentó, se ajustaba perfectamente a lo que yo había deducido sobre él, a lo largo de los mensajes recibidos, aunque también es cierto, que hubo un punto, que no fue de mi agrado total y es el hecho de que fuera fumador. Tengo un problema notable con eso, debido principalmente a que yo fui fumadora y me costó mucho esfuerzo dejarlo. Llevo varios años desde que lo conseguí, y con el paso del tiempo, esa lucha que tuve que mantener conmigo misma, me ha llevado a pillarle una fobia muy grande a todo lo que me recuerde lo que pasé para desengancharme. Por lo demás, no tuve ninguna queja, Nacho se comportó de una forma muy educada, además de morbosa y decidida, cosa que me encanta.





Como veis en las fotos, transitamos por la vía rodada que transcurre al lado del parque, con el desgraciado cornudo ejerciendo de chófer y conduciéndonos hasta el laberinto vegetal, donde si todo se desarrollaba por los cauces previstos, poder dar un poco de rienda suelta al morboseo y posible coronación del astado. Nada más llegar, cogidos de la cintura y con el cabestro dos pasos por detrás, contemplando dócilmente, como la mano del macho se deslizaba hacia mis glúteos sobándolos, delante de su hocico, nos pusimos enseguida a la faena de calentarnos y darnos placer, mientras el cerdo hacía su innata labor de reportero de sus cuernos.





Con el ánimo de humillar, avergonzar y putear a Porky, tal y como un mierda de hombre se merece, se me ocurrió mostrarle a Nacho, la especie de maricona atocinada que tengo por marido, así que con voz altisonante, le ordené desnudarse para exhibirlo con su vejatoria lencería de puta barata. Cuando nos estábamos burlando de la ridícula y afeminada indumentaria del cerdo, estuvieron a punto de pillarnos, una pareja de sudamericanos que estaban haciendo el recorrido del laberinto; menos mal que sus voces llegaron antes que ellos y nos dio tiempo para poder recomponer nuestro vestuario, aunque a Porky, le vino muy justo para poder hacerlo.







Pasado ese incidente y después de escasos minutos, mi macho de ese día y yo, continuamos con el morbo, magreos y caricias. La pena de esa tarde fue que hubo un pequeño problema, Nacho vino excesivamente nervioso y ese estado de ansiedad pudo con su mente y con su polla (No es la primera vez que me ha sucedido algo así), después de un buen rato de juego, tocamientos, etc., y viendo que no se daba el efecto esperado por nosotros dos, decidí ordenar al puto ciervo que le mamara la polla hasta que yo le dijera basta. Sin rechistar el muy mamón grasiento, obedeció y poniéndose de rodillas se amorró al biberón, tragando rabo y ofreciéndonos una magnífica "bajada al pilón" como todo buen cornudo debiera hacer, ante el Macho Alfa y su esposa.






Mientras el nabo cargado de líquido preseminal, entraba y salía una y otra vez, violando las fauces del lechón, yo le tiraba algunas fotos en esa humillante situación, para dejar un buen documento de lo marica que está hecho y a la vez poder acojonarle en más de una ocasión, amenazándole con mostrarlas a nuestra hija o a su puta madre, (el chantaje emocional es otra forma de tortura que funciona muy bien, para la total sumisión del esclavo).




Al final el muy desgraciado, tuvo que parar de succionar rabo, antes de tiempo, ya que le daban arcadas y temí que el hijo de la gran zorra, nos vomitara a los pies. Mientras el tocino tomaba el biberón parece que a Nacho se le empezaba a endurecer algo la pija, pero al parar esa situación le volvieron de nuevo los nervios y me quedé con las ganas de tener entre mis manos el magnífico cipote que él tiene.






Después de estar un rato más en el laberinto y viendo que la crispación de mi querido amigo, no desaparecía, optamos por salir de esa zona y retornarlo hasta su vehículo, pero antes de despedirnos quise mostrarle algún recodo más del parque, así que nos montamos en su coche y nos dirigimos hasta otro de los laberintos, con mi secreta intención de volver a intentar de nuevo que los dichosos nervios se pudieran superar. Pero realmente la tarde estaba revuelta y con bastante viento, además de que había gente con niños cerca, así que solamente se lo mostré por fuera en una visita rápida y allí mismo, antes de entrar en su auto, nos despedimos, no sin antes habernos dado otro buen magreo, sobre todo él, que por lo que percibí en toda la cita, disfrutó muchísimo, sobándome el culo a placer, todo el tiempo que quiso.






Hace muy pocos días recibí este vídeo de Nacho, en el que cuenta un poco por encima y de forma muy caliente las sensaciones que tuvo en ese primer encuentro, pienso que os puede resultar morboso y hasta excitante escucharlo, así que os lo pongo para que apreciéis también y sobre todo, las hermosas dimensiones de su miembro, además de sus sensuales y motivantes palabras. Por supuesto que previamente, Nacho me ha dado la conformidad para colgarlo dentro del reportaje.