lunes, 11 de febrero de 2019

REENCUENTRO 5




La cita ya estaba tocando a su fin, debido principalmente a que M, por cuestiones de trabajo, debía estar en otra ciudad bastante alejada un par de horas más tarde. Se mostraba ya algo nervioso por motivos de tiempo y le costaba concentrarse y alcanzar el máximo de erección de su hermosa polla.

No obstante el poco rato que estuvimos amartelados como dos novios cariñosos, yo lo disfruté plenamente, me gustaron sus caricias y los lametones que me regaló en mis duros pezones, era delicioso sentir su lengua jugar con ellos y humedecerlos, primero uno y después el otro para que no pasara envidia y como no para que el manso, observara mi entrega al macho Alfa.



Cuando ya estábamos a punto de despedirnos aún nos quedó tiempo para burlarnos de la pichinita del tocino (como se puede apreciar en el vídeo), después de esas risitas a costa del bufón, salimos a la barra y nos despedimos con un beso mientras nos tocábamos con deseo, dejando bien patente para todos, la condición del cornudo que a nuestro lado agachaba la cabeza con resignación.

viernes, 8 de febrero de 2019

REENCUENTRO 4



Cuando salimos abrazados, fuera del cuartito oscuro y nos sentamos en el sofá rojo, yo tenía muchas ganas de seguir zorreando por dos razones distintas, una porque me encontraba cachonda y me apetecía continuar en ese estado de excitación y dos, para que el cornudo se sintiera lo más humillado posible viéndome disfrutar con los tocamientos de M.

Desde la barra del bar podían vernos en esa situación tan cariñosa y por supuesto, como no, la encomiable labor de mi maridín cornudito grabando la escena de su patética coronación.



Me satisfizo enormemente el haberme reencontrado con este chico y no quedé en absoluto decepcionada, los años habían pasado para los dos pero a mi forma de ver, en el caso de M, para mejor.

Aún me queda otro pequeño vídeo para colgar, pero he querido adelantar este primero, por no demorarme tanto en dar señales de vida o morbo, lo peor de todo es que con la penumbra del pub, las grabaciones quedan algo escasas de calidad, espero que lo entendáis.

sábado, 2 de febrero de 2019

REENCUENTRO 3



Me molestó bastante la interrupción del cerdo, ya que nos cortó el rollo en el buen momento que estábamos pasando, sobre todo más al chico que a mi, como podréis imaginar todos los que me conocéis.
Cuando posteriormente le pedí cuentas al muy cornudo, de porqué había metido la cabeza en el pasillo oscuro, él bastante temeroso ante mi tono de voz, me contestó, que le había parecido escuchar un gemido y le entró preocupación por mi, en fin como os digo, imbécil perdido, ya sabéis que de donde no hay no se puede sacar.




De todas formas quedaba mucha tarde por delante para seguir pasándomelo bien y no iba a permitir que el cabrón arruinara mis expectativas, así que al poco tiempo le ordené que me siguiera a la parte de dentro, ósea al otro lado de la pared y como podéis imaginar, una vez allí no tardé mucho en tener a un par de chicos metiendo las manos primero y después de un breve calentamiento sus hermosas pollas, que ávidamente recorrí con mis dedos acariciándolas y sintiéndolas latir como a mi me gusta y excita, mientras yo disfrutaba, el manso cumplía con su encomiable labor de reportero de mi placer, recogiendo en imágenes su consiguiente puesta de cuernos.





Con todos esos tocamientos me encontraba bastante excitada y deseosa de algo más, así que con la voz de mando que me place usar cuando me dirijo al animal, le conminé a que recogiera la cámara y me siguiera de nuevo a la zona del sofá rojo, tenía interés por ver si había llegado M, pero decepcionadamente para mi comprobé que por el momento no había entrado nadie más en el pub y ya había pasado bastante tiempo de la hora, así que con esa lógica decepción pensé que de nuevo se había echado atrás.





No obstante yo estaba allí para pasarlo bien y ese chico guapo, alto y de muy buen olor corporal, seguía sentado en el otro lado de la L que conformaba el sofá, me miraba continuamente pero no hacía movimiento alguno, me planteé que debía hacer un gesto que propiciara una reacción por parte de él, entonces le dije a Porky,
- Sígueme cabestro,
me levanté y me metí en el pequeño cuarto oscuro que había enfrente, seguida del bobo, le hice sentarse en un pequeño sofá que hay en el interior mientras yo de pie me contoneaba bailoteando, no habían pasado ni un par de minutos cuando el chico abrió una esquina de la cortina y viendo la situación se metió dentro comenzando a tocarme por la espalda primero, cuello después, más tarde culo, etc. etc., me apetecía que el manso sacara fotos de aquel caliente momento, así que le pregunté con voz melosa si no le importaba que mi marido nos sacara fotos tratando de ocultar su rostro (eso es lo que hago cuando me surge algo en el pub, ya que allí no hay condiciones acordadas con antelación, como hago siempre en los encuentros previos).




Cuando le hice esa pregunta yo creo que se extrañó y fue entonces cuando sorpresivamente me dijo
- Dana, soy yo, M
Me quedé un poco anonadada debido a que yo no lo recordaba así, os recuerdo que habían pasado unos 8 ó 9 años de nuestra primera entrevista, pero por otra parte me alegré mucho y desde luego su comportamiento se correspondía al que siempre había mostrado conmigo. 






Sin más palabras y teniendo carta blanca para fotografíar e incluso grabar un pequeño vídeo, continuamos con los tocamientos, caricias y besos, me gustaba tocar su polla, aunque en esos momentos, quizás por los nervios le faltaba algo más de la dureza que había notado en los primeros escarceos en el pasillo, pero aún así y con todo, el tamaño era notable y todo un placer disponer de ella a mi antojo, me excitaba sentirla cerca del coñito mientras sus fuertes manos se apoderaban de mis pechos o sus labios lamían mis pezones.






El ciervo fotografiaba y miraba con sus ojillos de animalito desvalido, me veía tan cerca de su hocico que se ve que no pudo contener la tentación y viéndome tan receptiva con M, me preguntó,
- Ama ¿Puedo tocarla?
Fui a contestar con rudeza, pero se me adelantó M con voz autoritaria, como a mi me gusta que le hablen, diciéndole,
¡NO puedes, tu ahí quieto cornudo!
Me encantó ese momento de Macho Alfa imponiéndose al omega ó débil, son situaciones que me excitan y me hacen desear más al macho dominante, por su parte Porky acatando el mandato, agachó las orejas y se quedó sentadito en el sofá como un perrito cogido en falta, continuando con su patética labor.






Después de un buen retozamiento por parte de ambos, salimos fuera a sentarnos en el sofá rojo, esta vez el cabestro en la parte pequeña de la L, contemplando como M actuaba como si de mi pareja se tratara en la parte ancha y más cómoda del asiento............
 




y bueno, por ahora, solo me resta terminar en la próxima entrega que me encantaría siguierais.